Nos une aquello que aún es ajeno y lejano a nuestra percepción, lejano a nuestro comprendimiento, lo que muchos llaman Dios, lo que otros llaman verdad. Conexión, una unión entre nosotros dos. Algo que no nos permite alejarnos, algo que parece ser eterno. Algo que parece ser arrastrado de otras vidas. Así, pase lo que pase, te sigo queriendo, deseando, extrañando cuando no te tengo. Cuando contigo estoy, me encuentro completo.
Como río, desemboco en tu mar, me lleno de ti. Me miras a los ojos y puedo sentir tu vida. Quiero recordar cada detalle de tu piel, de tu iris, y tatuar mis labios en tu cuello, besar por completo tu existencia, buscarte solo para encontrarte, tenerte cerca. Llenar tus oídos de palabras acarameladas, reír contigo cuando necesites distracción, llorar conmigo cuando curemos la aflicción. Masajea el alma con tu presencia y permite desamarrar los nudos dentro. Déjame entrar en esos sentidos, déjame escuchar tus latidos.


Se aceptan los comentarios, críticas también