Etiqueta: Escritor

  • Distancia en la Lejanía

    Distancia en la Lejanía

    Hoy te dejo ir, cansados estamos. Te veo partir, de a poco dejando huellas de un amor pasado. De a poco nos hemos distanciado, de a poco nos hemos lastimado. Extrañaré el paseo, el caminar por la calle, perdernos en la ciudad, el postre y el café. Mis caricias no las sientes, mi risa te parece molesta, tus ademanes me enloquecen, tus palabras hieren. Ha llegado el final, la última brasa se ha apagado, solo hay ceniza, no hemos dejado nada para después, esto ha terminado.

    Hemos llegado a sentir el frío, aún compartiendo la cama, hemos sentido la soledad, el tipo de soledad que duele más, a pesar de tu cercanía física, la distancia emocional es demasiada. La distancia en la cama se siente a kilómetros. Tu mirada no encuentra la mía. Tus labios son hojas de papel haciendo cortes finos. Mi presencia parece enojarte. Así que me voy. Ya no te buscaré más. Hemos dejado todo y me voy sin nada. No llores demasiado por mí, que si me voy es porque te amo, o te amé, tiempo pasado.

  • No quiero levantarme, quiero quedarme aquí contigo.

    No quiero levantarme, quiero quedarme aquí contigo.

    Hoy no quiero levantarme, quiero quedarme aquí contigo, hoy no escojas vestidos, no escojas nada, y quédate conmigo, piel a piel desnuda, me declaro a ti, servir de guarida y de altar, aquí donde puedes platicar, aquí donde eres libre, aquí yo te sirvo de almohada el resto del día. Aquí haremos las tres comidas y beberemos cerveza desde la mañana, fumemos y a través de un hilo pásame tus ideas. Besame lento que no tenemos prisa, abre la ventana y prende un incienso, palo santo para la mala vibra, pondré el café y traeré el postre. Hagamos una historia que recordar, de sentimientos nos tenemos que llenar, de pasión nos tenemos que derramar.
    Ven aquí y no te alejes, quédate conmigo y sigamos viendo la tele, sigue abrazándome, sigue contándome sobre tu pasado, desahoga lo que tengas guardado. Seré tu confidente. Haré que sonrías, que de risas olvides las viejas heridas. Seré tu amigo, seré tu amante, seré lo que necesites.
  • No me gusta que me abracen. Pero…

    No me gusta que me abracen. Pero…

    No me gusta que me abracen.
    Pero de ti quiero que me abraces todo el día,
    De ti, quiero tus manos frías.
    Y con mi mano recorrer tu espalda lisa,
    perder el norte en tu cabello,
    admirar el mármol detallado, escultura de tu cuerpo.

    Perder las horas, el tiempo, no dormir. Soñar despiertos.
    Intoxicación de amor, de alcohol, de pasión.
    Olvidemos el lenguaje y
    tiremos bardas que detienen nuestro avance.

    En tus caderas nadar, ir y venir con la marea de tu caminar.
    Ser el aire que entra en ti, calienta y vuelve a salir.
    Quiero de ti la luz que emanas, cuando perdido estoy, cuando busco la costa, quiero de ti: tus ojos; faros que iluminan.

    Tu voz el canto de la sirena que hipnotiza. Quiero de ti, tu sonrisa, quiero tus labios, los quiero todo el tiempo, quiero buscarte por la calle y encontrarte.

    Quiero decir tu nombre, quiero susurrar y exhalar amor.
    Quiero de ti, todo, quiero de ti que me encuentres, que te veas en mi y sanemos, quiero de ti tu pasado, presente y futuro. Quiero sentirte, quiero tus sueños en mi pecho, quiero tus uñas tatuando mi cuerpo. Te quiero a ti.